PABLO FORTALEZA x APACHE Para Su Consideración Latin GRAMMY®
Cuando la mística ancestral del Pacífico colombiano converge con la ortodoxia lírica del hip hop sudamericano, el resultado es una pieza de culto inmediato. “Viche Curao” reúne a dos maestros indiscutibles de la música urbana latina: Pablo Fortaleza, cofundador y mente creativa del célebre colectivo Profetas, y Larry Rada “Apache”, referente indiscutible del rap venezolano con un legado fundamentado en la disciplina, el respeto a los códigos de calle y la autenticidad social.
Bajo la fina producción musical de Mctematico para el sello Panta Records, esta colaboración trasciende los moldes convencionales para entregar un himno de madurez, resiliencia y gratitud.
Inspirada en el elixir tradicional de las comunidades afrodescendientes del Pacífico, la obra conceptualiza el viche no solo como bebida mística, sino como metáfora de sanción, memoria y triunfo espiritual frente a las adversidades de la vida.
A lo largo del relato, la melomanía del acetato, el olor al fermento de caña, el sazón de la cocina familiar y el culto a la salsa de la Fania se entrelazan con barras de fina factura.
Ambos artistas celebran cuatro décadas de vida y dos de trayectoria musical, cosechando los frutos de un largo caminar, reconociendo los vacíos superados y rindiendo tributo a los maestros, los ancestros y la lealtad.
El valor artístico del proyecto se respalda en la asombrosa trayectoria de sus protagonistas. Pablo Fortaleza, heredero de una dinastía musical y campesina, violinista y percusionista desde los ocho años, resume en esta etapa la solidez de un creador que ha recorrido más de 300 ciudades del planeta e hitos globales como el Festival de Glastonbury o el LAMC de Nueva York.
A su lado, Apache aporta la crudeza elegante y la lírica certera de quien ha documentado la realidad del barrio suramericano con maestría impecable.
El videoclip oficial de “Viche Curao”, disponible en YouTube, plasma visualmente esta atmósfera de camaradería, bohemia y arraigo cultural, reafirmando a la «sabia escuela» como la columna vertebral de un movimiento que evoluciona sin perder jamás la identidad




